Veracruz protege uno de los principales sitios de anidación de tortugas marinas
Veracruz tiene una relevancia particular para estos quelonios: cinco de las siete especies de tortugas marinas utilizan sus costas durante distintas etapas de su ciclo de vida.

Entre las playas de Nautla y Vega de Alatorre existe un territorio clave para la conservación de las tortugas marinas. En 15.5 kilómetros de litoral bajo la atención del Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina (CVICTM), se desarrollan labores de monitoreo, protección y manejo de nidos para favorecer la reproducción de estas especies. El centro es operado por la Secretaría de Medio Ambiente de Veracruz y forma parte de una estrategia de conservación que también involucra a comunidades locales.
Veracruz tiene una relevancia particular para estos quelonios: cinco de las siete especies de tortugas marinas utilizan sus costas durante distintas etapas de su ciclo de vida. La tortuga verde y la lora destacan en el área de influencia del CVICTM, mientras que también se registran ejemplares de laúd, caguama y carey. En Vega de Alatorre, la llegada de tortugas verdes ha convertido al municipio en uno de los puntos más importantes del estado para esta especie; además, el Santuario Playa Lechuguillas protege un territorio donde las cinco especies encuentran condiciones para reproducirse.
TAMBIÉN TE PUDIERA INTERESAR:
La actividad reproductiva presenta variaciones importantes de una temporada a otra. El registro proporcionado para 2025 contabilizó 6 mil 148 nidos en el área del CVICTM: 6 mil 010 correspondieron a tortuga verde y 138 a tortuga lora. A partir del manejo de los huevos en espacios de incubación protegidos, fueron liberadas más de 54 mil crías. La cifra contrasta con años de mayor actividad, como 2023, cuando se superaron los 17 mil nidos, una muestra de que las temporadas pueden presentar fluctuaciones naturales. Las autoridades estatales también han documentado que el trabajo de protección y manejo de nidadas contribuye a la liberación de crías.
El trabajo del centro va más allá del resguardo de huevos. El CVICTM funciona también como espacio para investigación, formación y participación ciudadana, mediante servicio social, estancias académicas y voluntariado. Estudiantes e interesados de México y otros países han participado en estas actividades, mientras que el Festival de la Tortuga Marina abre un punto de encuentro para especialistas dedicados al estudio y conservación de la biodiversidad marina. Esta participación resulta relevante frente a amenazas como la pérdida de hábitat, contaminación, cambio climático y riesgos asociados con actividades humanas en las playas.
La conservación de las tortugas marinas en esta región depende así de una combinación de vigilancia, investigación y participación comunitaria. El modelo aplicado en Nautla y Vega de Alatorre busca que cada temporada de anidación tenga mejores condiciones para que los huevos lleguen a eclosionar y las crías puedan alcanzar el mar. La importancia de esta labor también se refleja en la protección oficial de sitios como Playa Lechuguillas, reconocido como santuario para estas especies.



