Volcanes de Nayarit: Sangangüey y Ceboruco, una ruta de aventura para recorrer en dos días
Senderismo, campamento y paisajes volcánicos convierten a estos dos colosos en una de las experiencias de naturaleza más atractivas del estado

Los volcanes Sangangüey y Ceboruco ofrecen una experiencia que combina caminatas de montaña, campamento, paisajes naturales y la riqueza cultural de Nayarit. La travesía puede realizarse en dos días partiendo desde Tepic y concluir en el Pueblo Mágico de Jala.
La capital de Nayarit es el punto de partida para quienes desean recorrer dos de los volcanes más representativos del estado: el Sangangüey y el Ceboruco. Su cercanía con ambas montañas permite organizar una escapada de dos días que combina senderismo, campamento y experiencias en contacto con la naturaleza.
Ubicados en la Sierra Madre Occidental, estos colosos ofrecen panorámicas, formaciones geológicas y escenarios ideales para los amantes del turismo de aventura.
Sangangüey ofrece una desafiante caminata y vistas panorámicas
Con una altitud de 2,340 metros sobre el nivel del mar, el volcán Sangangüey domina el Valle de Matatipac y es considerado uno de los principales retos para excursionistas con experiencia intermedia.
El ascenso requiere entre cuatro y cinco horas de caminata por senderos que atraviesan bosques, zonas rocosas y vegetación de montaña. Desde la cima es posible observar extensos paisajes del valle y disfrutar de un entorno natural caracterizado por su tranquilidad.
Una de las experiencias más recomendadas es pasar la noche en campamento cerca de la cumbre para contemplar un cielo estrellado y presenciar el amanecer desde lo alto del volcán.
Ceboruco, el único volcán activo de Nayarit
Al sur del estado, en el municipio de Jala, se encuentra el volcán Ceboruco, que alcanza los 2,280 metros de altitud y es el único volcán activo de Nayarit.
Su recorrido es más accesible y puede completarse en un tiempo aproximado de dos a tres horas. Durante el ascenso, los visitantes atraviesan distintos microclimas hasta llegar a una zona dominada por roca volcánica, donde aún pueden observarse fumarolas y percibirse el olor a azufre.
El Ceboruco conserva evidencias de su última gran actividad eruptiva, registrada entre 1870 y 1875, lo que lo convierte en uno de los atractivos geológicos más importantes del estado.
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Naturaleza, gastronomía y tradición complementan la experiencia
Además del senderismo, la región ofrece actividades que enriquecen la visita. En las comunidades cercanas se elaboran artesanías con piedra volcánica, transformando el basalto en molcajetes, utensilios y piezas decorativas.
La gastronomía local también forma parte del recorrido, con platillos tradicionales preparados en comunidades como Coapan, mientras que los aficionados a los deportes extremos pueden practicar parapente con vistas al Valle de Jala.
La experiencia concluye en el Pueblo Mágico de Jala, donde los visitantes pueden recorrer sus calles empedradas y disfrutar del ambiente tradicional que caracteriza a este destino nayarita.
Quienes planeen visitar Sangangüey y Ceboruco deben considerar una preparación física adecuada, llevar ropa para cambios de temperatura, suficiente agua y calzado especializado para montaña.
También se recomienda permanecer en los senderos establecidos, especialmente en el Ceboruco debido a su actividad volcánica, y realizar el recorrido con operadores o guías locales que conozcan la zona y brinden mayor seguridad durante la travesía.



