InternacionalMundo

El cometa Halley y el deslumbrante origen de las Oriónidas

Cada otoño, la estela del legendario cometa Halley regala la espectacular lluvia de estrellas de las Oriónidas. Conoce las dimensiones y la historia de este coloso espacial.

Internacional | 21/10/2026| 13:27

El firmamento de otoño ofrece anualmente uno de los espectáculos más esperados por los observadores del cosmos. Desde el 2 de octubre hasta el 7 de noviembre de 2026, la lluvia de estrellas de las Oriónidas ilumina el cielo nocturno terrestre con una impresionante velocidad de ingreso atmosférico de 66 kilómetros por segundo. Esta actividad moderada alcanza una tasa de hasta 70 meteoros por hora durante su punto culminante, el cual transcurre durante la jornada del 21 de octubre, favorecido este año por el ocultamiento de la Luna durante la madrugada para facilitar la visibilidad en las bóvedas celestes más oscuras.

Las dimensiones colosales del cometa Halley

Detrás de este deslumbrante fenómeno luminoso se encuentra una estructura celeste verdaderamente monumental que viaja por el espacio interestelar. Las brillantes estelas que observamos desde la Tierra son en realidad los fragmentos cósmicos desprendidos por el legendario cometa Halley, clasificado formalmente como 1P/Halley por la comunidad científica internacional. Este masivo astro helado posee una peculiar silueta en forma de cacahuete que alcanza los 15 kilómetros de largo por 8 kilómetros de ancho y alto, dimensiones que lo convierten en un objeto de estudio fascinante para la astrofísica moderna.

A pesar de la resplandeciente imagen que proyecta su extensa cola de polvo y gas de millones de kilómetros, el núcleo de este gigante espacial es sumamente oscuro. El cuerpo celeste presenta un comportamiento reflectante similar al carbón, registrando un albedo de apenas el cuatro por ciento en su superficie exterior. Con una masa abrumadora de 220 mil millones de toneladas y una densidad ligera, el cometa sufre drásticos cambios térmicos al acercarse al perihelio solar, alcanzando temperaturas de hasta 77 grados centígrados que desencadenan la sublimación de sus hielos internos.

Un legado histórico y expediciones espaciales

El registro documental de este visitante cósmico se remonta a civilizaciones muy antiguas, acumulando crónicas elaboradas por astrónomos babilónicos, observadores chinos y eruditos de la Europa medieval desde el año 239 antes de Cristo. No obstante, el misterio de sus reapariciones fue resuelto hasta el año 1705, cuando el brillante astrónomo británico Edmund Halley logró calcular matemáticamente su órbita periódica de 76 años en promedio. Al analizar y relacionar los históricos avistamientos de 1531, 1607 y 1682, el investigador sentó las bases predictivas de sus futuros retornos al sistema solar interior.

La trayectoria de este gélido viajero es marcadamente elíptica y posee una órbita retrógrada, lo que significa que se desplaza en sentido totalmente opuesto al de los demás planetas con una inclinación de 18 grados. Su aproximación más cercana a la Tierra en el año 1986 marcó un verdadero hito para la ciencia mundial al convertirse en el primer objeto de su tipo en ser interceptado por una flotilla internacional de sondas conocida como la Halley Armada. Naves como la Giotto y las Vega obtuvieron las primeras imágenes directas de su oscuro núcleo, revolucionando por completo la comprensión de estos nómadas helados.


Estos valiosos análisis espaciales permitieron confirmar que su corteza está dominada por una capa oscura de polvo no volátil que retiene intensamente el calor, desmintiendo mitos pasados sobre su composición. Aunque su núcleo se aleja constantemente hacia las frías inmediaciones de Plutón, su estela anual de escombros garantiza que las Oriónidas sigan asombrando a los habitantes de la Tierra cada año. Mientras tanto, las nuevas generaciones de astrónomos y aficionados ya aguardan pacientemente la próxima visita de este majestuoso astro, cuya reaparición observable a simple vista está calculada para el año 2061.

René Herrera

Con formación en Relaciones Internacionales por la UQROO Campus Chetumal, combino mi interés por los temas globales y virales con la creación de contenido dinámico. Apasionado por la música, las series y el entretenimiento.

Artículos Relacionados

Back to top button