Pescadores acusan contaminación por mortandad en Veracruz
La muerte masiva de especies acuáticas en el estero Perera de Tampico Alto colapsa la economía de decenas de familias.

Una extraña y masiva mortandad de especies acuáticas en el estero Perera, ubicado en el municipio de Tampico Alto, en el norte de Veracruz, ha encendido las alarmas entre la población y los trabajadores del mar. Desde hace cinco días, decenas de familias que dependen directamente de este cuerpo de agua reportaron la aparición de miles de ejemplares flotando en avanzado estado de descomposición, una crisis ambiental que los afectados atribuyen a un posible evento severo de contaminación química o de desechos arrastrados.
Los pescadores locales hicieron un llamado urgente a las autoridades ambientales de los tres órdenes de gobierno para que realicen muestreos inmediatos y análisis de la calidad del agua. La contingencia sanitaria y ambiental mantiene paralizada la actividad económica de la comunidad, ya que los trabajadores temen capturar producto contaminado, lo que impide tanto la comercialización en los mercados regionales como el autoconsumo familiar.
Desastre ambiental y especies acuáticas afectadas
El fenómeno ha golpeado de manera generalizada a la fauna del ecosistema, afectando a ejemplares de alto valor comercial y alimentario como el robalo, la carpa, la tilapia y la jaiba. De acuerdo con los testimonios de los pescadores, la acumulación de biomasa en descomposición ha comenzado a generar fétidos olores que se esparcen por gran parte de la localidad, incrementando el temor a un brote sanitario entre los habitantes ribereños.
Los trabajadores del mar explicaron que, bajo su experiencia, este tipo de desastres ecológicos suele manifestarse después de periodos de lluvias prolongadas como las registradas recientemente en la zona norte del estado. Por tal motivo, sospechan que la fuente de contaminación proviene de descargas industriales o agrícolas ubicadas aguas arriba, cuyos remanentes tóxicos habrían sido arrastrados hacia el estero por la fuerza de las corrientes pluviales.
Inspección oficial y parálisis económica
“Es necesario que las autoridades competentes intervengan para determinar qué está provocando esta situación y evitar que continúe afectando el ecosistema y a las familias que viven de la pesca”, declaró Gabriel Cristóbal Casanova, director de Protección Civil Municipal.
El funcionario municipal confirmó que tras realizar un recorrido de inspección ocular por el estero Perera, se constató la gravedad del panorama y la enorme densidad de peces muertos a lo largo de la ribera.
Por su parte, Reynaldo García de la Garza, pescador afectado de la región, manifestó el sentir de la comunidad al señalar que el desconocimiento de la sustancia que está matando a los organismos acuáticos les impide salir a trabajar de forma segura, sumiendo a las familias pesqueras en una severa crisis financiera de la que exigen respuestas y acciones de remediación urgentes.



