Reforma laboral de Javier Milei avanza en el Senado argentino entre protestas
El Senado argentino está a punto de dar luz verde a una profunda reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, pese a la fuerte oposición.
El Senado argentino está a punto de dar luz verde a una profunda reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, pese a la fuerte oposición de sindicatos y de sectores sociales que rechazan los cambios planteados. La iniciativa, conocida como “ley de modernización laboral”, ha avanzado en la Cámara alta con los votos necesarios para convertirse en norma, aunque sigue generando polémica en la sociedad y en las calles de Buenos Aires.
El proyecto propone una serie de modificaciones al marco laboral vigente, entre ellas la reducción de indemnizaciones por despido, la posibilidad de que las jornadas laborales lleguen hasta 12 horas y la limitación del derecho a huelga. También contempla que los acuerdos entre empleadores y trabajadores puedan negociarse directamente, en una lógica que el gobierno sostiene como necesaria para dinamizar el empleo formal en un país con cerca de 43 % de informalidad laboral.
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La propuesta ha encendido protestas en distintos puntos de la capital argentina. Grupos sindicales y organizaciones sociales marcharon hacia el Congreso con consignas y carteles en rechazo a lo que consideran un retroceso de derechos laborales. Algunos de estos colectivos han sido reprimidos por la policía, con el uso de gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes, mientras otros sectores advierten que la reforma precarizaría aún más las condiciones de los trabajadores.

A pesar de la resistencia, el oficialismo ha defendido la medida como un paso importante para atraer inversiones, simplificar las relaciones laborales y fomentar la contratación formal. El debate se ha producido en un contexto de caída de la actividad industrial, cierre de empresas y pérdida de empleo, según informes sindicales, lo que para el gobierno justificaría la necesidad de flexibilizar ciertas reglas.
La aprobación definitiva de la reforma está prevista para este viernes, en una sesión que se dará en paralelo a nuevas movilizaciones de grupos sociales. El resultado marcará un antes y un después en la legislación del país, con efectos que serán observados de cerca tanto por empleadores como por los trabajadores.




