Lluvias en Veracruz no afectan cultivos de café, pero vigilan maduración

Las recientes precipitaciones en zonas cafetaleras de Veracruz no reportan daños al cultivo. Expertos del INIFAP señalan que los sistemas de sombra protegen las plantas, aunque advierten riesgos para la próxima etapa de maduración.
Las abundantes lluvias registradas en las regiones montañosas y zonas cafetaleras de Veracruz no han causado afectaciones al cultivo del aromático. Actualmente, las plantas se encuentran en la fase de llenado de grano, y gracias a los sistemas agroforestales característicos de la región, se ha logrado una adecuada infiltración y regulación del agua pluvial en los terrenos agrícolas.
Sistemas de sombra y drenaje natural
Rosalío López Morgado, especialista del área de Café del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), explicó que la mayoría de los cafetales veracruzanos están establecidos en laderas bajo esquemas de sombra. Esta diversidad de vegetación en diferentes estratos ayuda a contener el agua y reducir significativamente la erosión del suelo. A pesar de registrarse eventos con más de 50 milímetros de precipitación, el buen drenaje natural canaliza los escurrimientos hacia arroyos y ríos sin dañar las plantaciones, un factor clave para la producción agrícola sustentable.
El especialista aclaró que, si las precipitaciones continúan durante un periodo prolongado, podrían presentarse problemas puntuales como deslaves o escurrimientos severos en zonas con pendientes muy pronunciadas, aunque estos fenómenos obedecen a factores naturales del relieve más que a la estructura de los propios cafetales.
Riesgos latentes para la calidad del grano
El panorama podría tornarse perjudicial si las lluvias intensas persisten cuando el fruto alcance su etapa de maduración. El exceso de humedad en esa fase incrementa la presión de turgencia en los granos, ocasionando que se cuarteen y comiencen a fermentarse directamente en la rama, lo cual demeritaría severamente tanto el peso como la calidad final de la cosecha.
Por el momento, la humedad captada resulta benéfica para el perfil del suelo, proyectando un escenario óptimo para la maduración esperada entre noviembre y diciembre. Las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) recomiendan a los productores mantenerse informados sobre los pronósticos del clima, ya que fenómenos meteorológicos extremos vinculados a la temporada de huracanes sí podrían generar estragos irreversibles, por lo que resulta vital aplicar medidas preventivas en cultivos ante la inestabilidad atmosférica.

