“Medusa Reina” estuvo en la Filey

Rosely E. Quijano León
Después de su libro “Disparados a la luna” Roberto Azcorra se tomó un largo tiempo para escribir y madurar su siguiente libro: “Medusa reina”, editado por Ficticia y la Sedeculta como parte del Fondo Editorial Rita Cetina, contiene 15 cuentos inéditos del escritor.
El jueves 19 de marzo se realizó la presentación de este libro en la FILEY, en la cual tuve el gusto de acompañar al autor con algunos comentarios junto con el escritor, historietistas y diseñador gráfico Bernardo Fernández “BEF” en la FILEY.
¿De qué va este libro? Algunos de los cuentos de “Medusa reina” nos evocan la nostalgia de los amores adolescentes a veces inalcanzables y otras, inconclusos. Amores que dejan huella y que a pesar del tiempo no se olvidan. Así, en “Vi llegar el aguacero” un hombre decide ir hasta otra ciudad en busca de Karina, su primer amor, mientras se esbozan pasajes de otra época, otras costumbres donde irrumpen los veranos lluviosos, pero no son ajenos al silencioso estallido de un suceso que todos los días acontece en este país, y que aquí, fractura esta historia.
También en “La primera de San Cosme” está el recuerdo de un amor adolescente, Anita, ambientado en los ochenta entre soldados de chocolate, galletas Dondé y refrescos en bolsa con popote, que toda una generación recordamos como probablemente la mejor época de nuestras vidas, mientras seguimos a un hombre que idealizó por años la versión de una mujer que solo existió en su mente; aquí junto con él nos damos cuenta de una gran verdad: “la memoria es el mejor sitio para proteger las emociones del pasado.”
Algo similar ocurre en “Fantasma” y en “Demolición”, los recuerdos de las mujeres de sus pasados asedian a los protagonistas masculinos, y no sólo no se van, carcomen sus relaciones presentes mientras siguen poblando sus pensamientos.
Hay otras historias de affaires, infidelidades y los altos riesgos que se corren por la pasión, como en los cuentos “Odiseo en la Habana” y “Mascarada”, y otros que traslucen el deterioro de las relaciones de pareja como en “Sentada en un sofá una tarde de sábado” o “Natura rei” cuyo jardín es un reflejo exacto del desgaste de una relación de pareja que, con el paso del tiempo, se devoran el uno al otro. Algo similar ocurre en “Rutina”, donde una Medusa descomedida, cruel e indiferente llamada Martha le cobrará muy caro una infidelidad a su invisible marido.
El cuento que le da título al libro, “Medusa reina”, es un cuento desgarrador que narra el viacrucis que muchas mujeres atraviesan solas en busca de los padres ausentes de sus hijos, de hombres que huyeron con sus promesas de amor. La maestría de este cuento está en la construcción del fondo y la forma, lo descubrirán al leerlo.
El dolor no le es ajeno a Roberto, y menos el de las madres, porque en otro cuento “Heredarán la tierra” nos cimbra el alma con una medusa-madre buscadora que no se rinde hasta encontrar el cuerpo de su hijo. Una ficción que evoca la terrible realidad que enfrentamos hoy en México.
También hay que destacar algunos cuentos como el de “Círculos” que con un humor muy peculiar trata sobre un noviazgo que a todas formas quieren encajar en los ridículos valores del catolicismo, sobre el amor. O el de “Trescientas setenta y siete veces” en el que existen dos Fernandos del Paso coexistiendo en un mismo mundo.
Por último les advierto que lean con cuidado este libro, si miran fijamente a las Medusas que habitan en estas páginas corren el riesgo de no volver incólumes ni al amor, ni a la vida, y mucho menos a la literatura.




