Corea del Norte condiciona diálogo con Estados Unidos al reconocimiento nuclear
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, lanzó un mensaje claro desde el cierre del Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, lanzó un mensaje claro desde el cierre del Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores: su país estaría dispuesto a mejorar la relación con Estados Unidos bajo una condición fundamental. Según declaraciones difundidas por la agencia estatal de noticias de Pyongyang, Corea del Norte busca que Washington reconozca su estatus como potencia nuclear y abandone lo que considera una política hostil, antes de que cualquier acercamiento diplomático pueda suceder.
Durante la ceremonia que marcó el término del congreso político más importante del país, Kim aseguró que no existe motivo para que Corea del Norte y Estados Unidos no puedan llevarse bien, siempre y cuando se respete la posición nuclear estipulada en la Constitución norcoreana y se retire la confrontación de parte de Washington. Esta postura pone en evidencia el endurecimiento de Pyongyang, que ahora plantea una condición que desafía la tradicional demanda estadounidense de desnuclearización.
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En ese mismo discurso, el líder norcoreano subrayó que su país continuará fortaleciendo sus capacidades nucleares y desarrollará nuevos sistemas estratégicos, como misiles balísticos de lanzamiento submarino, drones con inteligencia artificial y otros componentes militares avanzados. La expansión de este arsenal busca consolidar la disuasión y la defensa nacional frente a lo que consideran amenazas externas.
El régimen norcoreano también reafirmó su postura intransigente hacia Corea del Sur, a la que calificó como enemigo más hostil, descartando cualquier intención de reanudar negociaciones directas con Seúl. Esta declaración refuerza la tensión en la península y complica aún más los esfuerzos de paz y estabilidad en la región.
Aunque la comunidad internacional mantiene presión y sanciones sobre Pyongyang por su programa nuclear, la insistencia de Kim en que Estados Unidos acepte su condición de estado nuclear representa un giro significativo en la dinámica diplomática global. La posibilidad de futuras conversaciones dependerá en gran medida de cómo responda Washington a este ultimátum político.





