Chilpachole de jaiba al estilo Veracruz, un clásico costeño
El chilpachole de jaiba al estilo Veracruz es un caldo espeso y picante con jaiba, jitomate, chile y masa, símbolo vivo de la gastronomía jarocha.
El chilpachole de jaiba al estilo Veracruz es un platillo emblemático del Sotavento veracruzano, un caldo marinero espeso y lleno de sabor que conjuga jaiba fresca, jitomate, chiles y masa de maíz.
Esta deliciosa sopa no solo representa una tradición gastronómica, sino también un reflejo del mestizaje cultural en la costa del Golfo de México.
Orígenes del chilpachole de jaiba en Veracruz
Originario de la región del Sotavento veracruzano, el chilpachole tiene raíces en una supuesta influencia francesa: se cree que deriva de la “soupe aux fruits de mer”.
En la gastronomía veracruzana, este platillo ha perdurado como uno de los guisos más representativos —especialmente durante la Cuaresma— en los que se privilegian pescados y mariscos frente a las carnes rojas.
Además, como señala el Instituto Mora en su guía gastronómica, el chilpachole se prepara con chile chilpaya, jitomate y masa, ingredientes típicos de la región.
Este guiso es parte esencial del patrimonio culinario de Veracruz, y aparece mencionado en catálogos oficiales de comida típica junto a otros platillos costeros.
Preparación tradicional y sabor auténtico
El proceso para crear el chilpachole de jaiba comienza con hervir las jaibas para obtener un caldo base, que luego se reserva.
Paralelamente, jitomates, cebolla y ajo se asan para luego licuarse junto con chiles secos (como chipotle, guajillo o ancho) y especias.
Esa salsa se fríe ligeramente en aceite, luego se incorpora el caldo de jaiba, y se añade masa de maíz en forma de pequeñas bolitas para espesar la preparación.
Para completar el guiso, se añade la pulpa de jaiba cocida y una rama de epazote, que aporta un toque aromático muy característico.
El chilpachole se suele servir caliente, acompañado de limón, cebolla picada y tortilla de maíz para realzar su sabor.
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Importancia cultural y presencia en la gastronomía veracruzana
Más allá de su sabor, el chilpachole de jaiba es un símbolo de la gastronomía del Golfo. La región del Sotavento, donde prospera esta receta, está marcada por una fuerte tradición costera que utiliza mariscos como jaibas, camarones y pescado en sus guisos.
Platillos como el chilpachole son parte medular de la identidad culinaria veracruzana, tanto en restaurantes costeros como en hogares tradicionales.
Además, este caldo espeso ha sido destacado por su versatilidad: no solo se consume en épocas particulares como la Cuaresma, sino que también se valora como remedio para la resaca, debido a su riqueza nutritiva y su sabor reconfortante.



