Crece la población de mapaches en Veracruz y Boca del Río
El aumento descontrolado de mapaches en Veracruz y Boca del Río preocupa a ambientalistas, quienes advierten sobre riesgos a la salud y el ecosistema.

Ambientalistas alertan por riesgos de salud y seguridad pública
La población de mapaches en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río ha registrado un crecimiento descontrolado en los últimos meses, según alertó Sergio Armando González, representante de la organización Earth Mission. Esta situación, explicó, se debe principalmente a que los animales han encontrado refugio y alimento fácilmente disponibles gracias a la intervención humana.
“Al encontrar alimento por parte de nosotros, y al no tener un depredador directo, la población crece”, explicó González. Este fenómeno advirtió, no solo altera los ciclos ecológicos, sino que representa un riesgo real para la salud pública, especialmente por la posibilidad de mordeduras y transmisión de enfermedades.
Alimentar a la fauna silvestre agrava el problema
Uno de los factores clave detrás del crecimiento de la población de mapaches es la práctica —común pero incorrecta— de alimentarlos directamente. González enfatizó que dar comida a la fauna silvestre, aunque pueda parecer un acto de compasión, tiene consecuencias graves: favorece la reproducción acelerada, desequilibra el ecosistema, y puede propiciar enfermedades o malformaciones entre los animales.
“Es incorrecto que se le dé de comer a la fauna silvestre en general”, señaló. Además, el contacto constante con humanos hace que los mapaches pierdan el miedo natural, lo que ya ha provocado incidentes en los que han mordido a personas o ingresado a viviendas en busca de comida, aumentando el riesgo de zoonosis —enfermedades transmisibles de animales a humanos.
Proponen reubicación responsable con estudios previos
Ante esta situación, el activista planteó la necesidad de implementar acciones de control poblacional. Una alternativa viable indicó, sería trasladar a los mapaches a zonas donde puedan ser regulados por medios naturales. No obstante, subrayó que esta medida solo puede realizarse tras estudios biológicos y ecológicos para evitar desequilibrios en otros hábitats o la introducción de patologías en nuevas regiones.
“La población de mapaches en ese punto ya sobrepasó”, concluyó González, al tiempo que llamó a las autoridades ambientales y a la ciudadanía a actuar con responsabilidad, informarse y evitar alimentar a estos animales.