El cultivo de papa en los alrededores de Xalapa, Veracruz, ha generado preocupaciones significativas debido al uso extensivo de químicos para combatir plagas, revela un estudio conjunto realizado por el Instituto de Estudios Histórico Sociales de la Universidad Veracruzana y el Instituto de Investigaciones Forestales.
Los investigadores, Linda Marín y Luis Rivera, destacaron que, históricamente, los cultivos de papa se concentraban en zonas más frías como el valle de Perote. Sin embargo, en los últimos años, se han trasladado a áreas cercanas a la capital, arrendando tierras próximas a áreas residenciales y, preocupantemente, a fuentes de agua, lo que ha generado un riesgo potencial para la población local.
El uso generalizado de plaguicidas durante la labranza, cultivo y cosecha constituye una seria amenaza para el medio ambiente y la salud pública. Los investigadores han advertido que los frascos de plaguicidas son desechados indiscriminadamente, incluso cerca de instituciones educativas.
Se han identificado varias sustancias, como Masori 720, utilizadas como fungicidas, así como bactericidas y al menos diez marcas diferentes de insecticidas, lo que refleja la magnitud del uso de agroquímicos en la región, con el principio activo de propamocarth clorhidrato, usado como fungicida; al igual que las sustancias mancoseb, cymoxanil, metalax y propamocarb clorhidrato.
A pesar de la susceptibilidad de la papa a los hongos, y de su cultivo en zonas húmedas, los agricultores carecen de orientación sobre prácticas agrícolas más sostenibles. Esto ha llevado a una mayor dependencia de químicos para el control de plagas y enfermedades, lo que representa un riesgo tanto para el medio ambiente como para la salud pública.
Además, los investigadores han observado una falta de regulación por parte de las autoridades, lo que ha llevado a una escasa protección de las fuentes de agua locales. Dada la importancia ecológica de Xalapa y sus alrededores como parte del bosque de niebla, se requiere una mayor atención para prevenir daños a largo plazo tanto en el ecosistema como en la salud de la población.



